¿Cuántas herramientas sabes usar?

Muchos son los que se plantean si el debate BIM-CAD ha desaparecido. En el sector de la construcción parece que se aproxima una ola de interés en formarse y poder así acreditar un nivel mínimo de productividad y calidad en en trabajo. Curiosamente al título universitario generalista se le exige que vaya acompañado ya no de una especialidad, sino de un abanico de certificados o en su defecto un buen portafolio que demuestre el manejo de herramientas productivas en forma de programas informáticos. Pero, ¿cómo elegir formación en el caso de Revit?

Concretamente las herramientas BIM se están abriendo paso como respuesta a peticiones de cada vez más clientes (incluido del ámbito público) que exigen una informatización del producto proyectado y construído.

La industria comienza a manejar datos cada vez más complejos de los proyectos que construye. Y esto, cómo no, afectará a los procesos de proyecto y diseño de la construcción.

Los arquitectos, arquitectos técnicos, o ingenieros que quieran seguir siendo piezas relevantes en el juego pasarán por un proceso de aprendizaje de estas nuevas herramientas. Pero ¿cómo elegir el camino formativo correcto? ¿Cómo elegir bien a tu preparador para que las horas de formación sean tan eficientes y rentables como promete ser la herramienta?

En mis inicios en el mundo BIM he disfrutado la experiencia de ser alumno en clases de academia y he tenido la oportunidad de realizar prácicas profesionales como arquitecto en una gran empresa como TYPSA. Desgraciadamente, ahora que veo mi trayectoria con la perspectiva que da el tiempo, me parece que los pocos aspectos positivos de la formación que recibí han sido por pura suerte. Es decir, yo no elegí el camino de la eficiencia y rentabilidad en el aprendizaje sino que tuve la suerte de topar con ciertos profesionales que me ayudaron a crecer en este campo.

He escrito este artículo porque también se ve venir una oleada de oferta formativa de baja calidad. Esto es, individuos con poca experiencia y academias oportunistas que aprovechan la demanda del sector como si fuera una moda de consumo.elegir_formacion_Revit_especialista3d(2)

*Infografía y estudio realizado por Luisa Santamaría Gallardo (perfil www.luisasantamaria.net) para www.especialista3d.com

La clave está en la experiencia profesional.

Me salté el curso básico “porque yo lo valía”, cosa que no recomiendo. Tuve la suerte de que a la clase que me apunté sólo asistimos tres personas, con lo cual tuvimos una atención muchísimo más personalizada. Además, tuvimos más suerte aún, a los profesores que tenía la academia “en plantilla” no les compensaba dar una clase con tan pocos alumnos, por lo que la academia decidió asignarnos unos profesores sustitutos. Esto resultó ser una suerte porque los sustitutos se tomaron bastantes licencias para modificar el temario impuesto por la academia (sin quererlo, compensaron mi carencia de base) y además tuvimos tiempo para hacer algunas prácticas tuteladas. Conclusión: Cliente satisfecho y dinero bien gastado. Entré con experiencia en modelado 3D con un software demasiado profundo para ser autodidacta, y salí con bastantes horas de producción BIM personalizada y tutelada, además de un buen pack de buenas prácticas para la vida como arquitecto BIM.

Tan satisfechos salimos que decidimos contratar un segundo curso de “Revit Mediciones” por 330€ en la misma academia que nunca recomendaré. La experiencia fue totalmente opuesta a la anterior. El curso de Revit Mediciones estaba planteado de forma que en ningún momento nos hicieron demostraciones in situ de cómo se organiza la medición con el programa de forma eficaz. Sólo pequeños trucos de modelado y mucho tiempo perdido en vaguedades. Además tuvieron el descaro de proyectar no menos de tres videos de youtube sobre lo que debería haber sido el núcleo central del minicurso: la compatibilidad del presto con Revit mediante plug-ins.

¿Por qué un curso fue tan bueno y rentable y el otro tan vergonzoso?

La respuesta está los profesionales que impartían las clases. El primero lo dieron dos arquitectos con bastante experiencia y con ganas de demostrar al mundo todas sus buenas prácticas, trucos, intuiciones y anécdotas de las que aprendieron. El segundo era un profesor acomodado que vivía de aparentar y de ir a congresos que le dieran más “caché”. Ojo, no digo que los congresos no ayuden en nada a la formación continua de un profesional. Estoy hablando de cómo el mercado laboral y formativo mezcla la apariencia y la pretensión con el valor profesional. Esto hace que sea más importante aparentar y certificar que trabajar y demostrar.

Cuidado: las apariencias engañan.

En mi rutina profesional he visto cómo muchísima gente hablaba con terminología BIM sin saber lo que estaba diciendo, y otros que se jactaban de conocer el Revit al dedillo sin humildad ninguna, siendo éste un programa que se renueva cada día con nuevos plug-ins. También he oído cómo algún compañero que se había sacado el Master en BIM impartía clases de revit colaborativo sin haber trabajado nunca en ningún proyecto con esta metodología.

Recientemente he comenzado a impartir clases particulares de Revit con una compañera. Sin extenderme mucho más, los temarios y la metodología los hemos pensado para que los alumnos que nos elijan como profesores aprovechen al máximo la experiencia profesional que tenemos. Pues bien, nos ha sorprendido lo rápido que se han replicado los temarios y la medodología que impartimos en dichas clases en otras academias y profesores particulares. A nosotros incluso nos alegró que otros profesionales imitaran nuestro esquema de enseñanza, de alguna manera nos dio la sensación de que vamos en el buen camino. Pero lo que nos dejó mal sabor es que más de uno de los que impartían las clases no tenían ninguna experiencia de trabajo en BIM, por lo que no tiene sentido que organice sus clases igual. Es obvio que estos nuevos profesores acaban de sacarse un máster y quieren sacarse “unos trabajillos” para rentabilizarlo lo antes posible. En esta época del BIM como novedad para muchos, mi compañera y yo sólo podemos esperar que si alguien elige mal, que no generalice si tiene una mala experiencia.

One1_does_not__teach_revit

¿Cómo elegir mi formación BIM?

Que un curso de veinte, cincuenta o cien horas resulte una pérdida de tiempo y dinero no debería depender de la suerte. No hablemos ya de los másters. Por eso he redactado esta serie de cinco puntos más uno a tener en cuenta antes de elegir formación de entorno BIM. Espero que sea útil a quien lo lea:

0. Esencial: Infórmate de quién te va a dar clase y qué ha hecho mediante BIM.

Ojo, muchas academias lanzan un curso BIM mientras buscan profesor para impartirlo. Si estás interesado por hacer el curso en una academia asegúrate de que te facilitan un resumen del currículum o un portafolio del profesor que la impartirá.

Parece obvio esto que voy a decir, pero si os dejáis convencer por lo bonita y moderna que es su página, será lo mismo que si lo hicierais por el color del sofá de la entrada. Como he dicho antes he visto cómo algunos compañeros que se sacan un máster se publicitan como academias con grandes equipos, y a la hora de la verdad no hay nadie del equipo que dé la cara y enseñe su vida laboral. Esto es my fácil de comprobar. Sólo busca en la web de la academia el nombre de los integrantes del equipo y a partir de ahí, si no te facilitan más información profesional en el mismo sitio, investiga por tu cuenta.

Así de sencillo. Gracias a Internet la información hoy más que nunca es poder en nuestras manos. Y si un profesional no tiene a la vista información sobre sus trabajos anteriores, mejor buscar a otro profesional.

1. Infórmate de si el curso es sólo teoría. Algunas academias y profesores particulares se acomodan al método de enseñanza de “a tomar apuntes”. No permitas que un curso se convierta en un paseo por los botones del programa. Ese tipo de formación la podrías obtener gratis de internet. Puedes hacer este tipo de cursos intensivos si lo necesitas para ponerte a trabajar inmediatamente en BIM, pero tendrás que asumir que si no te tutelan en los primeros trabajos vas tener errores que te harán perder muchísimo tiempo de trabajo.

Al proyectar mediante BIM no importa equivocarse, pero puede ser grave cuando te equivocas en algo básico y no te das cuenta.  Por eso las horas de prácticas debería ser lo más valioso de un curso, así como tu esfuerzo para aprovecharlas. Además, el curso será más provechoso cuantos más consejos prácticos tenga basados en la experiencia profesional del profesor.

2. Cuidado con los cursos avanzados y los básicos. Por regla general los cursos de Revit básicos te enseñan cómo funciona su interfaz, cómo funcionan y se ordenan los objetos BIM y cómo modelar mediante elementos básicos organizadamente. Los temarios “avanzados” pueden contener casi cualquier cosa. Hay tantos tipos de temario como colores. Por eso léete bien cuáles van a ser los temas específicos a tratar cuando el nombre del curso sea generalista.

3. Huye de los video/cursos. Como ya he contado, hay academias/profesores que tienen el valor de poner videotutoriales en sus clases en lugar de hacer demostraciones. Si te ocurre esto, si ya has abonado el importe del curso, corre y pide la devolución íntegra del dinero inmediata. Exigirlo a tiempo te evitará remordimientos futuros y la sensación de haber sido estafado.

4. Si buscas títulos, especialidades y certificados para tu currículum, dale la relevancia justa que merecen para tus objetivos profesionales.Es lo que hará el mundo laboral con esos títulos.
Hoy día no contratan a nadie por tener un certificado de usuario experto de Word, de Photoshop ni de Excel. Por muy potentes que sean estos programas. Además piensa que la formación ha de ser algo planificado en el tiempo, y preferiblemente continuo. Si un certificado aumenta tus posibilidades de ser contratado durante sólo cinco años, tenlo en cuenta a la hora de pagarlo.

5. Por último, no olvidemos que el BIM es un medio para mejorar la productividad en el sector de la edificación, no es un fin en sí mismo.

Por ejemplo; si eres un ingeniero especializado en geotecnia muy probablemente no te servirá de nada un curso que te enseñe los procesos de creación de familias BIM. Como profesional concentrarse en para qué quieres usar la herramienta tiene mucho más sentido que obsesionarse con poseer dicha herramienta. Así que busca a alguien que tenga cosas que enseñarte en tu campo…  ¡y exprímelo!

*Javier Hernández Guadalupe (www.jhguadalupe.info) es Arquitecto Superior por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Ha trabajado como arquitecto para TYPSA en su sede central en Madrid y actualmente desempeña la profesión como autónomo en el campo de la restauración mientras da clases de metodología BIM en www.bimencasa.com.

*Este artículo fue publicado originariamente en www.especialista3d.com. Si te ha interesado este artículo probablemente te interese también 10 puntos a comprobar antes de contratar a un arquitecto BIM